Músculos y huesos

El músculo humano es una gran reserva de vitamina C [1] y sensible a los alimentos ricos en vitamina C. Los altos niveles de especies reactivas de oxígeno (ROS), producidos en el músculo durante el ejercicio, pueden producir daño muscular y deterioro de la función muscular a la vez que son esenciales para el desarrollo y la función óptima de cada célula.

Vitamina C y la menopausiaTomar suplementos orales de antioxidantes [2] para ayudar a los sistemas de defensa del cuerpo puede ser de utilidad como una estrategia no invasiva para prevenir o reducir el estrés oxidativo, disminuir el daño muscular y mejorar el rendimiento del ejercicio. Albergamos en los músculos, las plaquetas y los leucocitos cerca de ⅔ de vitamina C. Esto puede ser un protector antioxidante junto con la carnitina y el colágeno.

Después de hacer ejercicio durante mucho rato pasando calor y agotamiento, tenemos más posibilidades de resfriarnos puesto que las células inmunes bajan su rendimiento. Tomar complejos de vitamina C [3] pueden disminuir el cortisol que se libera después del ejercicio intenso similar al de un medio maratón o maratón en condiciones calurosas.

Es sabido que la menopausia produce la pérdida de masa ósea. Esto se produce porque los ovarios dejan de producir estrógeno, una hormona que ayuda a mantener los huesos fuertes. Llevar una dieta equilibrada y toma alimentos ricos en vitamina C [4] puede atenuar ésta pérdida ósea que se produce en la menopausia. De hecho los estudios epidemiológicos correlacionan una baja ingesta de vitamina C con pérdida ósea.

Referencias